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WIRIKUTA, amenazada

En territorio protegido y sagrado, el gobierno mexicano entrego decenas de concesiones para Mega Minería Industrial a empresas en su mayoría de origen canadiense y concesiones a empresas agroindustriales desbastadoras.

La empresa minera canadiense Revolution Resources, con su proyecto llamado: Proyecto Universo, pretende explotar recursos minerales en 59,678 hectáreas dentro del área natural protegida de Wirikuta, lo que representa el 42.65% de su superficie.
Otra de las empresas mineras canadiense es First Majestic Silver Corp., a través de la empresa mexicana Real Bonanza SA de CV, obtuvo concesiones por más de 4,000 hectáreas, dentro del área natural protegida de Real de Catorce.

La Industria Mega Minera amenaza un ecosistema único en el mundo y matriz de la vida del pueblo wixárika
Los expertos sostienen que debido al tipo de suelo de la zona, el método de explotación más probable sea el de tajo a cielo abierto.


Lo que se traduce en:
- Ríos, manantiales y acuíferos agotados: una minería promedio utiliza aproximadamente 100 MILLONES DE LITROS DE AGUA AL DIA. Se usan 2 toneladas de agua para extraer un gramo de oro.

- Destrucción del suelo: Este método de extracción, destruye la capa superficial de la tierra donde pueden crecer las plantas y habitan los animales y seres humanos, dejando gigantescos cráteres y territorios muertos.

- Destrucción del ecosistema: Una minería tamaño mediano usa aproximadamente 10,000 KILOS DE QUIMICOS TOXICOS AL DIA, para separar el metal. A estos químicos se suman los metales pesados altamente venenosos (mercurio, plomo y arsénico), que al salir de las entrañas de la tierra quedan expuestos y se vierten en la tierra y el agua, se volatizan en el aire, contaminando zonas aledañas.


Otra de las amenazas que se han instalado en este territorio protegido y sagrado es la Agroindustrias Ilegales, que están explotando, desmontando y devastando el suelo de la reserva, modificando el clima y los ciclos de la lluvia para evitar enfermedades en sus productos, afectando a los campesinos de la zona.
En su proceso de devastación arrasan con la planta sagrada, endémica y en peligro de extinción, el Peyote o Jícuri como lo llaman los wixaritari.